“Qué bien nadas”, le dijo la cigüeñuela al ánade

Desde que escribimos por aquí el último artículo, un viaje pajarero vertiginoso nos ha llevado de Getafe y Alcobendas, en Madrid, a Soria, Toledo, Zamora, Salamanca y Cáceres. A veces con escolares, otras con amistades y también con familias, siempre hemos contado con la compañía de las aves, que por supuesto nos han ayudado a disfrutar de cada paseo, fuera urbano, rural o en plena naturaleza. A continuación os dejamos una galería de las amigas que hemos hecho en todos estos viajes y rutas. 

La cigüeñuela mira con ¿envidia? como nada un macho de ánade azulón

Empezamos con las cigüeñuelas comunes que se paseaban por la orilla de una balsa de agua para el ganado donde nadaban los ánades azulones. Está al pie del camino natural Vía de la Plata que une Carbajosa de la Sagrada con Alba de Tormes, en Salamanca. También vimos allí mismo una garza real y un andarríos grande.

No muy lejos de la charca, en un área de descanso del mismo camino natural, esta cogujada común nos observa como diciendo: “Y vosotros, ¿qué miráis?”. Pues a ella y a las alondras, jilgueros y abejarucos que se oían y volaban por la zona.

Otra que mira, mejor, que nos mira; la cogujada común

El camino natural lo hicimos en parte en bici y en parte a pie. En este último caso, llegando a Carbajosa de la Sagrada, ya con la tarde muy caída y con poca luz, oímos el ir y venir de los cantos entre un macho y una hembra de tarabilla común. Conseguimos captar a la hembra.

Hembra de tarabilla común sobre el campo charro al atardecer

En el otro extremo del camino natural, en la histórica villa de Alba de Tormes, la que se hacía notar entre chillidos y posados era una pareja de cernícalos vulgares. Los restos de excrementos delataban cuál era el posadero preferido de la hembra en uno de los monumentos más emblemáticos.

Hembra de cernícalo vulgar con excrementos que delatan que para mucho por ahí

En el mismo camino natural Vía de la Plata, pero en el tramo entre Barcial del Barco y Maire de Castroponce, nos esperaba el colirrojo tizón entre algunos de los edificios y otros elementos ferroviarios de la estación de Benavente (Zamora).

 

Macho de colirrojo tizón sobre las tejas de la antigua estación de tren de Benavente, en Zamora
Terminamos el repaso por las aves vistas durante nuestro pedaleo y paseo por la Vía de la Plata con este herrerillo común que vimos posado en un cable de la antigua estación de tren de Aldeanueva del Camino, en el tramo cacereño que une los pueblos de Hervás y Casas del Monte.
De Cáceres saltamos a Toledo, como recuerdo de la ruta que hicimos con familias del pueblo de Retamoso de la Jara, organizado por Retamoso Sostenible. Entre olivares, cultivos de cereal y monte mediterráneo, una de las protagonistas fue la perdiz roja. Currucas, verdecillos, bisbitas, mirlos y ruiseñores animaron también el paseo.
De Toledo a Soria, en concreto al cañón del río Lobos, donde junto a un grupo de amistades aficionadas a la espeleología improvisamos un Aver Aves a lo largo del río y sus cortados. Los grandes protagonistas fueron los buitres leonados, pero también este pinzón vulgar, que junto a un petirrojo, esperaban confiados nuestras sobras de la comida.
Concluimos con imágenes de las últimas aulas en los parques que abrimos para escolares antes del parón de Semana Santa. Con casi todos los grupos de primero del IES Altaír de Getafe vimos bandos de unas cien garcillas bueyeras que pasaban sobre nuestras cabezas en un movimiento desde sus dormidores a los lugares de alimentación.
La última fotografía no es de aves, sino de vigilantes de nidos de aves. Son escolares de tercero del CEIP Castilla de Alcobendas a los que mostramos, para su regocijo, los nidos ocupados por aviones comunes que hay cerca de su cole, e incluso en su cole. Cuando les dijimos que algunas personas los destruyen decidieron convertirse en sus primeros defensores.
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