Cifras aparte, lo que es evidente es que hay aves afectadas, sobre todo en un momento de cría para algunas especies. Volvamos a GREFA: “De momento pueden haberse visto gravemente dañadas poblaciones de buitre negro tan emblemáticas como la del valle de Iruelas, en la provincia de Ávila, así como las de otras zonas abulenses y madrileñas afectadas por el fuego donde también se reproduce esta especie amenazada. La situación puede ser especialmente dramática para los pollos de buitre negro que aún permanecen por estas fechas en los nidos”.
Con que nos fijemos un poco en la aves que nos rodean en parques y jardines en zonas urbanas u otras áreas cercanas a los pueblos, veremos infinidad de jóvenes volanderos e inmaduros a los que les cuesta todavía valerse por sí mismos. De hecho, en muchas ocasiones se observa a madres y padres de urracas, golondrinas, pitos ibéricos y abubillas dar de comer o enseñarles a hacerlo a sus peques. Son ejemplares propicios y más vulnerables a morir por el efecto de las llamas.
También mirando al cielo desde la ciudad de Madrid, o desde otros puntos a los que nos desplazamos como Aver Aves en esta provincia, como Estremera y Algete, apreciamos que algo no va bien. Vemos menos aves rapaces y cigüeñas de lo normal. El aire, cargado de humo y de cenizas que han llegado hasta el centro de la ciudad de Madrid, no es ahora el mejor medio en el que desenvolverse.
En Aver Aves sabemos cuáles son algunas de las causas de este desolador impacto provocado por los incendios. También somos conscientes de lo complicado de afrontarlo, más aún si no hay intención de llegar a acuerdos y trabajos en común. Por supuesto, huimos de discursos simplistas, negacionistas y cargados de bulos, como que la culpa es de los ecologistas que no dejan limpiar el monte. La emergencia climática cargada de altas temperaturas y sequía, la deficiente gestión de nuestros bosques y el abandono rural son tres de las principales causas a abordar dentro de ese escenario de entendimiento y colaboración.
En fin, malos tiempos para las aves en particular y para la vida en general. Desde Aver Aves queremos despedirnos como lo hace GREFA: “trasladar nuestro reconocimiento y agradecimiento a todos los profesionales que están trabajando sin descanso para controlar estos incendios: los servicios de extinción, los agentes forestales y medioambientales, los cuerpos de seguridad, los equipos de emergencias, la UME (Ministerio de Defensa) y, en general, las administraciones implicadas y todas las personas que, desde distintos ámbitos, están contribuyendo a proteger vidas, bienes y patrimonio natural”.